Poesía para los que leen
prosa
Este
libro está creado con el fin de que las personas acostumbradas a leer novelas,
encuentren en la poesía el mismo placer que en la prosa. Yo, en cambio, no lo
he encontrado. No he visto ninguna clara característica que aporte lo que el
autor intenta con esta obra, únicamente una serie de acotaciones al final de cada
poema que te explicaban su argumento, imagino que para que la gente no
acostumbrada a leer este tipo de libros lo pueda entender mejor, pero para mí
no significaba gran cosa.
Como todo libro de
poesía, tiene poemas mejores y peores, o por lo menos para mí es así. Otra
gente seguramente no tendrá la misma opinión que yo, pero a mí hay ciertos versos
que me gustaron bastante y el que más me cautivó fue el siguiente:
EL DESAYUNO
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
Luís
Alberto de Cuenca
A mí, que me
encantan los libros y películas de amor, me llamó mucho la atención este fragmento
desde el primer momento, sobretodo la última frase que le dice la chica a su
pareja, la cual, como versos finales, queda acertadamente bien.
Admito que yo soy
de esas que, como dice el título, leen prosa, pues prefiero una única y extensa
historia antes que una serie de relatos cortos en verso, pero también es cierto
que, al igual que una novela, si algo me gusta lo leo con mucho gusto y en este
caso, al haber tanta diversidad de poemas, hubo algunos que me costó leer, sin
embargo, otros los llegué a ojear más de una y dos veces.