viernes, 5 de diciembre de 2014

Valoración del libro de lectura

Poesía para los que leen prosa    


 
            Este libro está creado con el fin de que las personas acostumbradas a leer novelas, encuentren en la poesía el mismo placer que en la prosa. Yo, en cambio, no lo he encontrado. No he visto ninguna clara característica que aporte lo que el autor intenta con esta obra, únicamente una serie de acotaciones al final de cada poema que te explicaban su argumento, imagino que para que la gente no acostumbrada a leer este tipo de libros lo pueda entender mejor, pero para mí no significaba gran cosa.

            Como todo libro de poesía, tiene poemas mejores y peores, o por lo menos para mí es así. Otra gente seguramente no tendrá la misma opinión que yo, pero a mí hay ciertos versos que me gustaron bastante y el que más me cautivó fue el siguiente:


EL DESAYUNO


Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Luís Alberto de Cuenca



            A mí, que me encantan los libros y películas de amor, me llamó mucho la atención este fragmento desde el primer momento, sobretodo la última frase que le dice la chica a su pareja, la cual, como versos finales, queda acertadamente bien.


            Admito que yo soy de esas que, como dice el título, leen prosa, pues prefiero una única y extensa historia antes que una serie de relatos cortos en verso, pero también es cierto que, al igual que una novela, si algo me gusta lo leo con mucho gusto y en este caso, al haber tanta diversidad de poemas, hubo algunos que me costó leer, sin embargo, otros los llegué a ojear más de una y dos veces.